
Los líderes que se encontrarán en la capital inglesa tienen dos importantísimas responsabilidades: por un lado, proponer y consensuar medidas que consigan paliar la crisis y acelerar, en lo posible, la recuperación; por otro, crear los mecanismos de control que impidan los demanes producidos en los últimos años, que han desembocado en el caos actual, y que den lugar a un mundo mejor.
Un planeta con menos desequilibrios es posible. De la voluntad de todos depende, pero en primer lugar de los líderes que hemos elegido, que son los que controlan los mecanismos necesarios para lograrlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario